martes, 30 de octubre de 2012

LO QUE HACEN LAS DOULAS… (Cuando parece que no hacen nada)

Las doulas somos mujeres conocedoras de los mundos sutiles femeninos, de lo que se mueve arriba y abajo, de los ciclos y las lunas, de las estaciones, del útero y su función, de la importancia de relajar y soltar... Somos conocedoras de la importancia de soltar (se), para abandonar el pasado y abrirse a lo desconocido que ha de llegar, p...
orque sabemos que el parto es ese momento justo de dejar morir el pasado para que nazca lo nuevo.

Somos conocedoras de lo antiguo, sabemos de la importancia del linaje femenino, de las abuelas, las bisabuelas y así hasta la primera mujer: Lilith, la portadora de los opuestos, de la luz y la sombra. Somos sabedoras de que eso es la maternidad: un claroscuro de luces, a veces brillantes y centelleantes y otras oscuras y húmedas. Conocemos el ‘Río bajo el Río’ que diría Pinkola. Y sabemos salir de él. Eso lo hemos aprendido. Y eso es lo que podemos mostrar: iluminar a nuestras mujeres ese camino por el cual nosotras ya hemos transitado.

Las doulas hemos recorrido un camino, un importante camino. Sabemos lo que es la entrega, la escucha, la mirada de aceptación, el tacto, el cariño, el no-juicio. Sabemos lo que es un parto, y sabemos el potencial ilimitado de crecimiento personal que esa experiencia puede llegar a ser. Eso lo sabemos muy bien pues lo hemos experimentado en nuestras propias carnes. Todas y cada una de nosotras tiene su(s) historia(s) de parto personal, la que le ha otorgado lo que es hoy.

Las doulas somos como las hadas, y los ángeles, aparecemos en el momento oportuno para cambiar una historia. Porque sabemos de la magia del vínculo y de las primeras horas, de preservar ese momento como si fuera oro. Y de la magia del pecho materno, alimento y consuelo, sin lugar a dudas, el mejor lugar.

La doula busca el fortalecimiento de los dones de la mujer a la que acompaña, no su sombra. Busca que ella se sienta (diosa) madre, le recuerda lo que ya lleva impregnado en sus células: que sabe parir y criar como lo hicieron todas las mujeres la precedieron. La doula le recuerda a la madre su conocimiento ancestral. Estamos ahí para eso: para ayudar a recordar, sólo eso. Somos un espejo donde queda reflejado un conocimiento ancestral.

Y además la doula, sabe de hierbas y de ungüentos, de especias y de cocina, de aceites y esencias, de pañales y mochilas, de protocolos de parto, de hospitales y ginecólogos, de libros y películas, de diosas y de terapias, de grupos de crianza, de webs y blogs, de grupos de madres, de escuelas libres, de homeshooling, de lactancia a demanda, de pediatras enrollados, de vacunas, de alimentación complementaria, de Facebook y Twitter, de baby led weaning, del concepto del continuum.............................................

Las doulas, en definitiva, sólo somos mujeres que acompañamos a las mujeres a gestar, parir y criar.
http://www.maternidad-consciente.blogspot.com.es/2012/10/lo-que-hacen-las-doulas-cuando-parece.html
Mònica Manso Benedicto
Doula
27 Octubre 2012, Barcelona.

1 comentario:

Ana Gonzalez De Prada dijo...

Me gustó mucho tu artículo y me siento muy identificada con él, yo también tuve a mis hijos con una asesoria de matronas y el trato fue genial, a mi hija se las recomendaré aunque la decisión final es cosa suya